Los cables para vehículos eléctricos están especializados para aplicaciones de alta tensión y alta corriente en vehículos de nueva energía y sistemas de almacenamiento de energía. Sus principales características incluyen seguridad de alta tensión, resistencia a temperaturas extremas, alta flexibilidad, blindaje contra interferencias electromagnéticas, resistencia a la corrosión química y un diseño ligero. Cumpliendo con los más altos estándares de seguridad de la industria, estos cables de carga para vehículos eléctricos ofrecen alta capacidad de conducción de tensión y corriente y suelen identificarse por colores distintivos (por ejemplo, cubiertas naranjas) para una clara identificación de peligros. Además, se integran con sistemas de conectores que incorporan estructuras de cierre y sellado seguras, logrando altos índices de protección IP. Este diseño integrado garantiza una conexión rápida y fiable, y simplifica el mantenimiento de componentes críticos como baterías, motores eléctricos y unidades de control electrónico.